Los sacrificios de mi carrera
Confieso que he sentido la frialdad del tiempo,
al mismo instante que también conocí la infinita gracia donde no existe,
estudié mucho tiempo bajo utopías estúpidas del bien,
consumidas en el devenir del destino y sus carnes sombrías,
junte luces hermosas y agonizantes en el silencio de los ojos donde caminan:
las vidas después de la muerte,
Y me asombra inútilmente las bifurcaciones de la lengua,
en los sentidos dimensionales de la historia y sus forma violentas de transgredir:
las emociones y los pensamientos que gobiernan al individuo y sus sociedades....
Es increíble lo maravilloso e indefinible que resulta encontrar la conciencia natural del cosmos,
viajar en medio del universo con la energía que implica ser en común con la vida y la muerte,
y sentir la magia viva y presente en la plenitud de nuestro florecido abismo celeste...

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