Leo poesía para no morir más de lo que ya me siento, porque al leerla puedo percibir la gracia infinita en mí, resguardando la armonía vital tan necesaria pa respirar, cultivando en mi silencio la fuerza universal tan olvidada... ¡Hay que leerla, en todo! Fuimos los escombros que el amanecer no supo encontrar tras la noche, Somos el canto de los grillos perdido en el jardín, seremos el viento del horizonte, los lunáticos versos cósmicos en la tierra... Romped los miedos con valentía y conciencia, sé la luz del sol y la luna, sé el árbol, la flor, el jaguar y el colibrí, disfrutad siendo agua, fuego y tierra... no permitas que la infamia gobierne tu alegría, sé la paz que necesitas y soñamos encontrar, no esperes más, es ahora! En la palabra hallamos un puente con lo esencial del instante, gracias a ellas es posible conquistar universos infinitos que resplandecen y brindan energía vital a los sueños que florecen. Somos aquel verso inolvidable que no está en el papel, y habita ...