El Hombre Y Dios
hablan de sus alegres tragedias, sin encontrar el poder de su encuentro
nos habitan múltiples respuestas de sus lenguajes y momentos,
se pierden mutuamente encontrándose en medio de la sombra lunática
y los más bellos amaneceres,
Cantan los ancestros en sus dimensiones abismales y sagradas,
resucitando las miradas ocultas de la memoria y el universo,
que fluyen en el amor donde renacen las fuerzas infinitas que nunca la vida podrá apagar,
el hombre y dios son dos seres misteriosos llenos de mentira y energía,
capaces de jugar con el destino, la muerte, la verdad y la belleza
contenida en la melodía incorpórea y mágica, viva en los hiperbóreos,
son dos palabras que explican un secreto indefinible en sólo conceptos,
ser hombre y poder sentir el arco iris de Dios pintarnos en sus armonías define el horizonte
mortal de la belleza efímera y eterna que nos refleja al respirar y volar...

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