espejos en el laberinto

 Ni siquiera porque todos los días las personas mueren hemos de aprender a amar plenamente, hasta la más pura verdad, hasta lo más profundo y bello de la esencia misma del alma; perdemos tanto el tiempo sintiendo dolor, rabia, tristeza, superficialidad... que olvidamos la misión más sagrada de venir hasta acá. ¡No todo puede ser azar y casualidad, somos más energía que materia, más naturaleza que agonía...!

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