Engañe a la muerte
Un día que se extendió en la intimidad de la conciencia,
cuando al perder todo el amor y la esperanza en la vida reviví el misterio
Volviendo mis ojos y sonrisa a renacer,
recuerdo la forma predilecta en cómo fui abducido en todas mis ideas y razones
concluyendo con visiones alteradas de la inmaterialidad del tiempo y la verdad,
observando dimensiones alternas de lo físico, escuchando el juego de la locura y la razón con el poder...
puedo decir que ese día renací, con una percepción mucho más sensible sobre la universalidad
en el silencio,
la multiplicidad de voces y seres que habitan dimensiones visibles e invisibles de la naturaleza,
un laberinto de enigmas autónomos e independientes de las energías transformacionales y estáticas,
indescifrables, progresivos, regresivos, sagrados, efímeros, infinitos, eternos...
El amor incondicional hecho de luz inmortal y bella, fue el mensaje más puro al final de la tragedia,
para poder alcanzar un estado de pureza espiritual necesitamos sacrificar el ego y la mentira que
desilusiona la búsqueda evolutiva individual y objetiva del viaje...
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