Jugando a la nada
Recuerdo esos momentos en el hospital,
donde quisieron dominar mi locura
con drogas mas letales que el cannabis,
más podridas que el bazuco,
que te inducen a callar
y hacen perderte de tu identidad...
Luego de haber presenciado el sanatorio
tras haber llegado al fondo
y haber sobrevivido,
vi que existe un eterno retorno
donde el destino renace
Vuelven a crecer las alas, nace un nuevo amanecer,
resistiendo las mentiras del olvido
observando la lucha del poniente
que no puede resistir el amanecer

Comentarios
Publicar un comentario